Historia de San Ignacio

Esta fue la vida de san Ignacio de Loyola, soldado de cristo Ell año de 1521, mientras Iñigo defendía el castillo de Pamplona contra las tropas de francisco III, fue herido en la pierna. En el castillo de Loyola se sometió heroica y calladamente a sucesivas operaciones. Le quedo una leve cojera. Para "matar el tiempo" en su convalecencia pedía novelas de aventuras amorosas y de guerras muy estimadas. No fue posible dar con esos libros y tuvo que contentarse con vidas de santos y la"Vida de Cristo"de Adolfo de Sajonia. Llego así a familiarizarse con Cristo, ideal de la santidad. Descubrió los maravillosos horizontes del mundo sobrenatural. Después de poco tiempo pensó y dijo "¿Por qué no he de hacer yo lo que estos santos hicieron?" . A estos pensamientos se oponían varios recuerdos mundanos. Se puso a reflexionar sobre el carácter de unos y otros, y descubrió que los malos al desvanecerse dejan el corazón vacío, mientras que los espíritus llenan el alma. Decidió cambiar la vida: habiendo sanado, lleno de amor a Maria fue a Barcelona. Allí hizo confesión general, y antes de partir colgó delante de altar de la Virgen su espada, símbolo de que moría el guerrero para su nacimiento al penitente. Se traslado a Manresa. Allí vivió cuidando enfermos y practicando rigurosas penitencias. Para evitarlos halagos del mundo dejó Ignacio el Hospital donde se hospedaba y se retiro a una cueva llena de malezas, muy venerada hoy día testigo de heroicas austeridades. En ella se bosquejo una de maravillosas obras del ascetismo: el libro de los "Ejercicios Espirituales " fragua de apóstoles y santos. Viajo a Jerusalén, donde lloro de cosuelo al ver los santos lugares. De regreso a Europa estudio en Alcala y salamanca instalándose al fin en París. Allí reúne en torno a si a estudiantes que serian los futuros pilares de la compañía de Jesús: Fabro Javier, Lainez, Salieron. En aquella época la rebeldía de lucero atentaba contra la integridad del cristianismo. En 1539 Ignacio fundo un nuevo instituto: "Compañía de Jesús", con voto especial de obediencia al Papa. La sumisión que estos cruzados profesan a al jerarquía es signo de su amor autentico a Jesús, " Cabeza y esposo" de la Iglesia. 1521, Ignacio es elegido propósito general de la compañía de Jesús. Por su humildad trato varias veces de renunciar al cargo pero no se le acepto. Murió el 31 de julio de 1556.